La ciudad se levanta entre el ruidoso silencio, muta en las noches, y se vuelve a vestir de gris cuando el sol sale. Sus carteles y sus mensajes suelen ir en una sola dirección, las paredes parecen ajenas, ellas desde su gris o desde su publicidad corporativa escupen sobre el ojo del bienandante lo que quieren decir sin ningún tipo de piedad. Ese elemento aparentemente hostil es el que nos indica como socializarnos, como adaptarnos y sobrevivir, pero principalmente indica que esa adaptación es de carácter pasivo. Imagínense una ciudad donde los muros tienen dos direcciones, donde la socialización no es solo un acto pasivo, sino creativo, de adaptación y construcción a la vez, donde la publicidad no es santa de ninguna devoción, es solo publicidad, donde la música y el arte también son parte de los muros, combatiendo cuerpo a cuerpo con el gris. Varios son los que salen y desafían la rutina, transformando las calles en galerías. Aquí dejamos algunos modelos de stencils de latejapride* por si alguien quiere compartir un poco de música con las paredes, de pique desde aquí ya comenzamos a hacerlo.